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domingo, 2 de febrero de 2014

Entrégate a la Vida

Rescata y aprovecha el acoso de la publicidad, basta con que mires más allá, olvida el producto y recuerda el mensaje. ¡di Sí a la Vida!






Muchas veces nosotros mismos nos negamos la vida, que arrastrada por el tiempo corre impasible mientras dejamos escapar millones de oportunidades por la propia perspectiva a la que anclamos nuestras miradas. A cada paso millones de caminos se dibujan bajo tus pies, y sin embargo, tiemblas como una hoja sobrepasado por cada salto, cada elección. Como si hubiese manera de equivocarse. Solo cuentas con tiempo y espacio, la existencia en tus manos, todas las opciones y la absoluta capacidad para materializarlos. Y tú, juzgando el mundo, límitando la realidad a tu horizonte; das vida a tu propia injusticia. Permítete la vida a ti mismo, regálate grandes sueños y trabaja duro por hacerlos realidad. Olvida el miedo al propio poder, disuelve el peso de las responsabilidades, leva anclas y vuela libre por esta vida que se te a regalado.  Cuídate mucho, solo así podrán cuidarte los demás. ¡No dejes de celebrarte cada día, y dí Sí a la vida!

lunes, 18 de febrero de 2013

el vaivén del ir y venir

"No busques fuera ( lo que solo encontrarás dentro), date la vuelta y explora tu ser, porque en el ser interior yace la verdad."
San Agustin

Atropellada y atrapada en la vorágine de la vida diaria demasiadas veces he de recordarme que parar y respirar es necesario; por ello intento meditar un rato cada día, o dejar fluir mis pensamientos mientras nado en la piscina... Es algo tan vital, -perderse en uno mismo, revolverse a mirar, olvidar y mirar como si fueran estrellas fugaces el ir y venir pulsante de las emociones y los pensamientos- ¡no entiendo como podemos pasarlo por alto con tanta facilidad!. 

jueves, 24 de enero de 2013

Basta con 10 minutos de conciencia






Andy Pudycombe Una interesante lección de como nuestros frenéticos estilos de vida nos han hecho perder el contacto real con el presente en el que vivimos inmersos. Una llamada a que recuperemos la conciencia y un camino para poder dirigir nuestra vida mas allá de la vorágine de la vida cotidiana, pudiendo reencontrarnos con nosotros mismos,  participando pro-activamente en nuestras historias de vida y con una inversión de solo diez minutos al día, deberíamos hacer caso a Andy incorporando la meditacón en nuestras rutinas diarias. Os sorprenderéis de la efectividad de este hábito tan saludable. 

domingo, 30 de octubre de 2011

4. Ética de la organización



En las unidades de atención al usuario tenemos cinco grupos de interés, a saber, las administraciones, el usuario, la familia, la organización y la sociedad en general: una buena comunicación entre ellos para que sepan qué corresponde a cada cual es fundamental. Por esto, si bien es ineludible contar con el profesional, no se le puede dejar solo: hace falta la ética de la organización dónde se consensúa, qué menos, el modelo de ciudadano por el que debemos trabajar, los discursos coherentes que dirigirles, y los argumentos que se deben dar de porque sí o no a las diferentes peticiones. Los profesionales de estas unidades, solos, no pueden, nosotros, los usuarios todos, sin ellos, tampoco podemos. Depositar, por lo tanto, toda la bioética en este nivel micro es desmoralizarlo, condenarlo a quijote que quiere pero solo no puede. Por esto hace falta hablar a la vez de las responsabilidades de las organizaciones e instituciones donde trabajan los profesionales, de sus asociaciones profesionales y de la política socio- sanitaria:



a) Trabajar por un ethos corporativo, que no es el mismo que la suma de estilos personales, un ethos que pretende explicitar lo que se quiere conseguir como organización, como lo quiere conseguir, es decir, qué es el estilo por el cual se quiere caracterizar y, si fuera necesario, distinguir como organización dentro del sector, y cuál es el modelo de ciudadano al que se dirigen.




b) Un código ético (con comité dinamizador) puede ser un instrumento por conocer los valores y desde él concretar el tipo de acciones y procesos que la organización espera de su personal; pero como se trata de ética, no debe ser el código un reglamento jurídico interno; para ello se requiere formación, empoderamiento (la responsabilidad es proporcional al poder) y cuidado, no solamente del cliente, sino también de toda la gente que allá trabaja.


c) Generar democracia participativa: son necesarios foros de discusión, participación y deliberación, donde el conflicto sea concebido como síntoma de creatividad y de confianza en el cambio y la mejora.

d) Y todo esto no se consigue más que contando con los individuos que integran la organización, para lo cual hace falta generar un cierto sentimiento y orgullo de pertenencia a ésta. El profesional representa y proyecta la organización, es su cara visible y de él depende, en una importante parte, cómo vaya y hacia dónde.

Por ello no se debe dejar al profesional, cuando toma de decisiones, en la completa soledad: la verdad, la justicia y el bien se descubren mejor en entornos dialógicos. Uno solo no puede proyectar todo lo que se debe proyectar, ni controlar toda la complejidad, necesita del equipo y de su confianza. El trabajo bioético se hace en equipo, delegando responsabilidad y poder proporcionalmente al saber, y con conciencia de que están todos en el mismo barco, navegando con el mismo rumbo y la misma velocidad.

Nos recordaba P. Drucker que la sociedad del s. XXI será una sociedad de organizaciones o no será.  

jueves, 27 de octubre de 2011

3. Ética profesional




La Ética profesional es la reflexión filosófica sobre los criterios que, una vez garantizada la convivencia de los ciudadanos por la Ética civil -marco de referencia de toda Ética aplicada-, deben regular la plasmación de aquella ética en los contextos concretos de las áreas profesionales. La ética de las profesiones reflexiona sobre los fines que legitiman una actividad profesional, y el fin (nos lo recuerda Aristóteles) que es el bien o servicio que una profesión rinde a la sociedad.

El mundo de las profesiones, a raíz del rápido cambio fruto del desarrollo tecnológico y la ampliación del saber, requiere continuamente de la tensión dialéctica entre el marco de referencia de la ética civil, los conocimientos, los recursos económicos y el largo etcétera de factores a tener en cuenta para hacer bien el trabajo que uno debe hacer. Dentro del marco reflexivo sobre las finalidades -bienes-, deberes -exigencias a cubrir- y derechos -condiciones ineludibles para llevar a cabo finalidades y deberes- de un sector profesional, pueden explicitarse, según las morales de máximos, las épocas históricas, las culturas, etc., un conjunto de normas y obligaciones más concretas que vinculen a un colectivo de profesionales.

 Tal código deontológico está sometido al cambio, y al no ser un código jurídico, sino moral, no puede imponerse por coacción externa forzando la conciencia de los individuos que lo deben asumir.

Hay una ética profesional, en tanto que ejercicio crítico y reflexivo sobre las profesiones, sus finalidades, sus trasformaciones, pero varias morales profesionales, pues una moral profesional será el conjunto de criterios, códigos deontológicos y juicios por los que las personas que ejercen un determinado oficio orientan o pretenden orientar su actuación concreta; dicha moral profesional puede cambiar según los países o las épocas, y sólo será legítima en su empeño, dentro del marco global de la ética civil ahora aplicada, por cumplir bien con el trabajo, logrando las finalidades intrínsecas -el bien- de la profesión.

En la bioética, como ética aplicada, se aprecia con claridad el ensamblaje entre ética y moral, entre mínimos y máximos, entre convicciones y responsabilidades, entre formas y materias. De ese modo, en la ética profesional se alude a lo esencial de una profesión, su forma, sus condiciones de posibilidad, sus compromisos y las responsabilidades mínimas a asumir.
Los mínimos deontológicos son necesarios pero no suficientes: hace falta el compromiso con la auto-realización, con la profesión y con las generaciones futuras de ciudadanos y de profesionales. El código explicita las condiciones de posibilidad por ejercer la profesión, sus compromisos y las responsabilidades mínimas a asumir, pero si en la práctica cotidiana el profesional se limitara a esto, a no ser negligente en el trabajo -que es un deber-, no tendríamos suficiente para forjar la ineludible confianza: hace falta además la excelencia o la virtud. La excelencia es relativa a cada cual, a su circunstancia, a su vivencia de la profesión, a la motivación que encuentra en el entorno organizacional donde la ejerce y le lleva hacia la auto-realización. El trabajo excelente demanda el máximo del profesional, vocación, placer, pasión, algo aconsejable mas nunca exigible.


miércoles, 26 de octubre de 2011

2. Ética de máximos o personal



La ética de máximos es la reflexión filosófica sobre los criterios que, una vez garantizada la convivencia de los ciudadanos, propugne un determinado estilo de vida buena, de vida feliz; aquí bueno es más que correcto, justo o debido, es algo deseado como fuente de satisfacción personal: lo debido es aquello que por pura coherencia con las condiciones de posibilidad de todo querer no podemos dejar de desear -deseo necesario pero no suficiente-, mas el deseo de felicidad no lo vive como satisfactorio porque, siguiendo la etimología, no hace lo suficiente. 
Ética personal no significa ajena a la legitimidad. Creer que en la intimidad uno puede hacer lo que quiera es un equívoco que se origina a partir de dos errores previos:
  1. a)  El error legalista de creer que legalidad y legitimidad son lo mismo y que, por tanto, puede uno hacer lo que quiera porque, como no existen deberes jurídicos hacia uno mismo, tampoco hay deberes morales para con uno mismo.. Y eso no es cierto: no es indiferente a la ética vivir narcotizado, desaprovechar las capacidades y talentos personales, desperdiciar el tiempo, no velar por la propia salud, etc. Y si hay un derecho a la educación y un deber de otros de educarme, también uno tiene el deber de educarse. 

  2. b)  El error voluntarista que se basa en el siguiente falso silogismo: lo tenía que decidir yo, lo he decidido yo, por tanto, es correcto. No es suficiente con la decisión personal para que la decisión sea correcta, ha de pasar la prueba de la universalización no contradictoria, también en los aspectos más íntimos de la vida privada (¿si todo el mundo hiciera lo mismo? ¿es justo y el sistema sería sostenible?). Toda ética de máximos lo es, al mismo tiempo y en tanto que ética, de mínimos, pues una felicidad injusta es un absurdo moral -una contradicción-, dado que la felicidad, por definición, es vida buena. Pero más allá de los mínimos de justicia, más allá de la convivencia, se incluye una apuesta por una concepción determinada de la felicidad, se promulgan opciones concretas por una vida plena. 

    Toda moral de máximos que, más allá de su justificación histórica, se legitime en una ética de máximos es, por tal motivo, correcta; no ocurre lo mismo si la única justificación que pueda ofrecerse de una moral de máximos determinada es sólo la apelación a la autoridad de un líder, de la historia o de la tradición, pues sería una moral sin Ética, o sea, una moral inmoral por ilegítima, por infundada.


    Una ética sin moral es un mero ejercicio especulativo, un rotundo fracaso, ya que la crítica ética obedece a motivos morales, a saber, descubrir qué es una moral reprobable. De hecho, la ética es eso, moral pensada, y lo que a todos nos interesa es la moral auténticamente vivida con autonomía, convicción y responsabilidad, manifestadas en usos y costumbres -mores-, y arraigada en el carácter -ethos-. La ética, aunque filosofía moral, no puede renegar de la finalidad de su reflexión: forjar caracteres personales fruto de hábitos libremente escogidos.

lunes, 24 de octubre de 2011

1. Ética Cívica o de mínimos



La ética cívica es la reflexión filosófica sobre los criterios que posibilitan la convivencia pacífica de ciudadanos con distintas morales. Esta ética se limita a poner de relieve aquello común en las distintas morales y sus rasgos comunes. Es por ello que la ética civil es una ética mínima, no dicta todas las normas a seguir, sino sólo -es un "sólo" de modestia, que no de falta de importancia- aquellas normas exigibles a todos los ciudadanos para crear una convivencia humana, o sea, la propia de una sociedad que respeta los seres humanos, seres con derechos (bienes indispensables, primarios y prioritarios, para poder vivir humanamente) y, en consecuencia, con deberes (obligaciones, compromisos). Dado que esta convivencia sólo es posible en un contexto de justicia (en el que hay que dar a cada cual lo que le corresponde de derecho), también se denomina a la ética civil ética de la justicia; y como la justicia es un deber exigible a todos, resulta que la ética mínima o cívica es una ética deontológica, aquélla que, al partir de deberes, promulgará como contenido esencial los llamados derechos humanos. En ética suele distinguirse entre ética formal, aquélla que considera las condiciones de posibilidad y la esencia de toda actuación moral, independientemente de cuál en concreto sea ésta, y ética material, aquélla que establece los contenidos y mandatos concretos que todo hombre debe seguir, derivados de aquellas mismas condiciones de posibilidad formales. Por ejemplo, toda actuación moral, formalmente, debe ser autónoma, universalizable y necesariamente normativa, de ahí emanan los valores primeros e ineludibles de la igualdad, la libertad y la solidaridad, y la obligación de respetar a todo ser humano; cómo se concrete ese respeto, cómo se canalice, se instaure e incentive es algo a acotar según los diversos contextos, consecuencias, prioridades, limitaciones y, por supuesto, decisiones de los sujetos. De la ética formal se desprenderán, cual condiciones de posibilidad, los criterios de la ética mínima, la parte más estática de la ética civil; de la ética material se desprenderán los distintos contenidos de las diversas morales civiles históricas y dinámicas. Es conveniente aclarar otra distinción que se hace, sobre todo a partir de la obra de Max Weber1, entre ética de la responsabilidad y ética de la convicción. La primera juzgaría de correcto o de incorrecto un comportamiento según las consecuencias que conllevara, de modo que para este tipo de éticas el criterio de moralidad es el resultado de la acción: cuánto daño evita, cuán mal hace, cuánto bien genera. Para este tipo de ética es la previsión de consecuencias el principal punto de reflexión, no preocupan tanto las acciones como los efectos que éstas puedan provocar.

Para la ética de la responsabilidad no se trata de que las acciones sean buenas "en ellas mismas", o sea, bien intencionadas, universalizables, normativamente obligatorias (conforme dictan los criterios de la ética formal), sino, fundamentalmente, que sus efectos sean buenos -no dañen, ni impidan la autonomía y su universalización-, pues es de ellos de lo que debemos responder. En esta línea se inscriben las éticas consecuencialistas, los utilitarismos, el hedonismo. Esta cuestión es importante para la fundamentación de la bioética, pues decide el tipo de ética desde el que se parte.

Para los que defienden la ética de la convicción el criterio de moralidad radica en la intención, en la buena voluntad, en el convencimiento personal de que la acción en ella misma es una obligación, un deber autónomo y universalizable; y es precisamente el convencimiento rotundo de la corrección de la acción -que es un imperativo categórico-, el criterio último de moralidad2. Kant y los estoicos (aunque no nieguen la responsabilidad ante las consecuencias de las acciones) militarían en las filas de este tipo de ética de la convicción, arguyendo la limitación del ser humano para prever las consecuencias de una acción como principal motivo para no hacer recaer el peso de la ética en las consecuencias. En efecto, según las teorías consecuencialistas, sólo podemos responder éticamente si conocemos previamente las consecuencias, o sea, si éstas eran previsibles, lo cual depende de factores con frecuencia ajenos a la voluntad personal, como del grado de conocimiento ni del coeficiente intelectual de una persona.

De todo esto resulta que la autonomía moral absoluta no existe. A pesar de estas precisiones, tal tipo de distinciones son más pedagógicas que reales3, porque, en último término, toda acción tiene como motor valores, principios y actitudes de los que se está convencido; tampoco ninguna teoría ética pretende crear quijotes virtuosísimos abocados a la locura porque su "buena acción", en el esfuerzo por moldear humanamente el mundo, acaba ineficazmente con un resultado desastroso4: ambos elementos, convicción y responsabilidad, ética formal y ética material, son ineludibles en el comportamiento moral. De este modo, la ética civil, al ser una ética deontológica que habla de deberes exigibles a todos los ciudadanos, es una ética de la convicción, porque los derechos humanos son valores prima facie (válidos en general y prioritariamente, aunque no absolutamente), cuyo respeto convencido es el principal motor de la acción (El ser humano es la fuente ineludible e irrebasable de todo valor, hecho que le convierte a él mismo en el valor absoluto por excelencia). Pero también es una ética de la responsabilidad esta ética mínima, pues del hecho ineludible y contundente de vivir en un mundo con recursos limitados y ser el humano finito y también limitado, no quedará más remedio que priorizar unos derechos sobre otros según los contextos y circunstancias- La correcta evaluación de una acción no lo es sólo por sus consecuencias o impactos, sino también por la coherencia entre los tres elementos: valores e intenciones; cursos de acción y procedimientos; y consecuencias e impactos.

Así pues, desde la toma de decisiones que el marco referencial y procedimental que la ética civil debe generar, podemos encontrar distintas morales civiles, o sea, diversos criterios, códigos y juicios por los que las personas orientan su actuación concreta, asegurándose la convivencia en sociedades moralmente plurales. En efecto, una vez se respetan los mínimos, las decisiones concretas que un grupo nacional, por ejemplo, tome frente a un problema con el que se enfrentan cual ciudadanos, pueden variar de las decisiones que tomaría otro grupo siguiendo las mismas pautas de la Ética civil mínima; sería, pues, una moral civil diferente, pero, no obstante, moral civil: moral, por ser Ética, y civil, por facilitar la convivencia de los ciudadanos. La diferencia entre las decisiones dependerá no sólo de los contextos económicos, sociales, políticos, históricos, sino también de las morales de máximos que tengan los ciudadanos y por las que se diferencian de otros.

La ética civil es una ética mínima formal que pretende hablar de lo correcto y justo, pero sin agotar el tema de lo bueno, de lo que plenifica al ser humano, o sea, de la felicidad. La ética civil se debe a las categorías de la ciencia verdad/falso, basado o no en pruebas, en evidencias científicas, y en la justicia o la injusticia, conforme o contrario a los derechos humanos.

viernes, 8 de julio de 2011

Análisis del "humanismo Impenitente" desde la deconstrucción neo-nietzscheana postmoderna

Un acercamiento al análisis de J. Pascual Mora Garcia, en "De los Metarelatos, a la muerte a la muerte de los intelectuales":

La atmosfera postmoderna en la que vivimos inmersos se evidencia por el desplazamiento del saber académico del aula, al acontecimiento. Una prespectiva desde la decostrucción neo-nietzscheana postmoderna, nos permite tener conciencia de un mundo que cambia antes de siquiera pensarlo, y es aqui donde hacemos uso y nos valemos de la filosofía más práctica para reflexionar sobre la cotidianidad. Este reencuentro entre la filosofía y la práctica reconoce un espacio de las grandes teorias de la cotidianidad; desde Platón a Kant, y desde Nietzsche a Heiddegger, todos reflexionaron acerca de o humano. Parece conveniente pues, recordar que la filosofía contiene en sí misma un sentido catártico importante en la comprensión de la cotidianidad. 

En estos tiempos postmodernos, el desencanto de la modernidad arremete contra la esencia de ser humanista, se impone, sin prisa pero sin pausa, una ética del desinterás, y de la irresponsabilidad. Habitamos mundos donde el imperativo categorico kantiano (Es un mandamiento autonomo (independiente de religion e ideologia) capaz de regir el comportamiento humno en todas sus manifestaciones. Para Kant toda moral humana debia poder reducirse a un solo mandamiento fundamental, nacido de la razon y no de la divinidad,  a partir de la cual se inferirian el resto de obligaciones humanas. Define "imperativo" como cualquier proposición que declara a una accion (o inacción) como necesaria. Un imperativo categorico denota una obligación absoluta e incondicional y ejerce su autoridad en todas las circunstancias, ya que es autosuficiente y no necesita justificacion externa) ha sido desplazado por el todo vale postmoderno. 

Citemos a Savater (1990): "En estos días tibios y postmodernos en que vivimos (...) suele repetirse el disparatado lema de que todas las opiniones son respetables, en lugar de asumir con cordura que lo respetable son las personas, pero que muchas opiniones son erroneas o detestables y el único respeto que merecen es ser señaladas contundentemente como tales". Es por esto que podemos decir que Savater revindicó el Humanismo, la Ëtica como máximo interés de la humanidad de los humanos en la humanidad que me humaniza. Y en la humanidad como Comunicación y respeto polémico, no como engrumo amoroso. En este sentido es en el aludimos al humanismo impenitente, ese humanismo que renuncia a la supuesta neutralidad valorativa. 

Hemos pasado del homo faber de la modernidad, al homo ludens de la postmodernidad, lo cual ha significado la pérdida, en el sentido griego, del ejercicio de ocio. Para los griegos, el hombre libre, a diferencia del esclavo era aquel que tenia tiempo para el ocio creativo. Hoy dia en cambio, nos hemos dejado llevar por la cotidianidad, arrastrados, aturdidos, hemos perdido la libertad de conciencias, y hasta las musas nos han abandonado. 

En la era de la eterna juventud, ésta ya no es una edad, sino una estética de la vida cotidiana. El sueño de la generación Hard era llegar a ser adulto lo mas rápido posible, hoy, la generación soft, prolonga la juventud practicamente toda su vida. La dinámica social desplaza rápidamente a quien no vive constantemente el espiritu de actualizacion permanente (ya no son necesarias las experiencias de vida, que por si solas no valen nada,( pensemos en la 3ª edad, por ejemplo)). Un espacio de constante cambio en los procesos previos, que mediante la experiencia, modifican los conceptos transformándolos, construyendo otros...

El tipo de sociedad fria y anónima en la que vivimos, donde todo tiene su explicación, donde los ciudadanos viven estructurados por horarios minuciosos, ha facilitado un cierto retorno a lo mistico y desconocido. La postmodernidad ha demostrado que no hay una unica manera de hacer las cosas, y "muerto el sujeto" de la modernidad, la postmodernidad lo rescata de nuevo en forma de pensamiento debil. Vattimo es quien mas a tratado este concepto, inspirado en Nietzsche y Heiddegger. Las características de este pensamiento incluyen tomar en serio la idea Nietzscheana, y puede que marxiana, del nexo entre metafisica y relaciones de dominio dentro y fuera del sujeto. Asimismo, echa una mirada amiga y sin angustias metafísicas al mundo de las apariencias, de los procedimientos discursivos y de las formas simbólicas, viéndolos como el lugar de una posile experiencia del ser. Sin caer en la glorificación de ser y lenguaje, que la hermeneutica toma de Heiddegger, (no como modelo de encontrar el ser originario y verdadero de la metafísica (sino)) como vía para encontrar de nuevo el ser, como huella o ser debilitado. El verdadero fundamento del pensmaiento debil se caracteriza por encima de todo, por la ausencia de fundamento. 

Así, observamos que en estos planos, el problema de gerencia esta más que fuera, dentro de si mismo. la influencia más notoria, viene dada por el pensamiento oriental, de la cultura taoista y el confucionismo, expresamente de los denominados libros sagrados, como el Chuan Tzu, el libro de los cambios, o el I Ching, que con más de 5000 años, se ha convertido en un manual práctico para mejorar la calidad de vida, los logros y la autorealización.  Asi, la diversidad y la adaptación al cambio, el preciso sentido de orientación, saber manejarse en la incertidumbre, y ser capaces de ver en el caos una portunidad, se evidencia necesario. Para ello, recordemos que en el caos, la producción de  entropia contiene siempre los dos elementos, un elemento creador del desorden y tambien un  elemento creador del orden; pues los dos siempre están ligados. Dice Prigogine " (...) aqui donde el orden y el desorden aparecen a la vez (...) el universo del no equilibrio es un universo coherente". De esta manera, los alumnos de esta era reconstruyen el pensamiento propio, moldeado e impregnado por las circunstancias socio-culturales vinculadas a la reflexión integradora global. Proyecta su propio yo en iniciativas particulares de resolución de problemas, de proyectos de interes personal, de utilidad social, y de invención cultural, vinculado a su reflexión con la cotidianidad. Implementan el pensamiento fluido y asociativo, producto desenfadado, rupturista, ágil y flexible, propio del torbellino ideacional, contrapuesto al pensamiento solidificado en clasificaciones inamovibles, fijas. Buscan la comprensión holista de la realidad mediante la expresión libre. Debe superar igualmente, represiones inconscientes como la del opresor y la del oprimido, pues no son mas que una reminiscencia de enfrentamientos  que alimentan los miedos al error, al ridiculo o al rechazo. Asumiendo con dignidad, la fragilidad de las contingencias humanas como fases del aprendizaje y no como fracasos. La felicidad no solo está en función de un proyecto personal que transciende a la dimensión comunitaria. La superación personal, autorrealizadora y optimizadora, parte del mundo experimentacional personal, epro lo proyecta hacia nuevas alternativas de mejora social. Creemos que las prácticas en /desde la postmodernidad deben dar cuenta de los fenómenos que acontecen "en la noche de brujas del bricollage social". no podemos hacernos los desentendidos, porque esas manifestaciones, mas que una marcha loca haca la esquizafrenia social, enmascaran denuncias que demuestran el agotamiento del paradigma educativo de la modernidad. El joven postmoderno, ante la impotencia de expresarla a traves dela palabra o lucha social trasnochada, prefiere hacerlo convirtiendo su cuerpo en el objeto mismo de la denuncia.   


Imágenes de la pelicula False Orgasm donde a traves de la imagen del cuerpo de un travesti, intenta manifestarse la idea de la ruptura de oposiciones duales en la mente del espectador. 

Es necesario repensar nuestra cotidianidad y acercar el saber academico al mundo de la vida; la postmodernidad como atmosfera cultural nos presenta riesgos y alternativas; asi que, asumamos los riesgos y aporvechemos las oportunidades que este caos presenta.

miércoles, 29 de junio de 2011

Frank Sheed - Fé católica y Sentido Común

Los ojos, la mirada, mi mirada, mis ojos, son mi poder, mi respondabilidad; hacerlos reir y hacerlos llorar; mis ojos y mi mirada que se posan (en lo demás y en mi)  haciendo que me pose con ellas yo también. Un poder que me posibilita, que ilumina y descubre la oscuridad; capacidad que implica compromiso; tropezar, caer y levantar.   Mirada alimentada de existencia e identidad, lugar de ser, viajar y extenderse en lo demás; ojos sedientos de tiempo, ojos que coleccionan  pasados, ojos con los que nace y se construye mi prensente, ojos que dibujan sueños. El primer dios que nace con mi consciencia, cuadro me dibuja y me rodea. Justicia mi primera libertad, mi primera tarea.

Examen del Entendimiento - EN TORNO A LA IMAGINACIÓN

El entendimiento sirve para explorar la realidad y familiarizarse con ella; el entendimiento, es atributo común a todo ser humano, a pesar de que la mayoría la ha condenado al desuso,  de modo que la herramienta carece de energía y hábitos apropiados para llevar a cabo su acción. La primera dificultad trata de mantener el funcionamiento del entendimiento cuando éste empieza a requerir esfuerzo, pues si no es así,  LA IMAGINACIÓN aparecerá en su lugar. La imaginación es la capacidad de volver a reproducir en cualquier variedad de nuevas combinaciones lo que los sentidos han experimentado, y por lo que vemos que es una herramienta limitada y subordinada al mundo de la materia. No por ello su fuerza y magnitud disminuyen. la imaginación parece capaz de suplantar casi cualquier otra facultad que poseamos, la voluntad por ejemplo (decido dejar de fumar y no hago mas que imaginar un pitillo). Sin embargo, la gran arma de la imaginación es que funciona como censora sobre lo que el entendimiento ha de aceptar. Convirtiendo y fusionando inimaginable con inconcebible. lo cual nos permite contemplar la decadencia del discurrir, pues, para el entendimiento, en el movimiento del pensamiento hacia su equilibrio, debe necesariamente discernir la una de la otra (la imaginación esta subrodinada al mundo material y el entendimiento no, ¿cómo es que se deja acotar por ésta entonces?). Discernir de manera clara lo inconcebilble de lo inimaginable nos conduce a tener que conciliar primero, la distinción entre el éspiritu (la energia), de la materia. Define espíritu como ser que conoce y quiere hacer (de lo que podemos decir que és). Es ser quetiene su propia naturaleza tan firmemente en su poder que nunca puede llegar a ser otra cosa. Cualquier cosa material, nos recuerda, está en constante transormar en otra cosa -atomos que se unen para dar nuevas combinaciones, acciones que provocan reacciones y convierten los materiales iniciales en otros-. Así, cualquier cosa material es en un momento dado, precariamente, fugazmente; el espíritu en cambio, es lo que es, tenazmente. Mi cuerpo deviene pero mi alma es la misma. El alma no tiene partes constituyentes, es; lo material es de partes constituyentes, que como tales, pueden ser partes que se desligan y se re-ligan unas a otras. Partes que ocupan espacio-lugar donde coloca sus partes- donde mi cuerpo también es parte; es el plano donde fluyen los sentidos y las propiedades de la materia que lo afectan. el espíritu en cambio no fluye en este mismo plano, no hay nada que ponerle ni nada que quitarle,no tiene partes, no ocupa espacio, simplemente es.

Entendido esto, volvemos a la distinción entre inimaginable e inconcebible: Pues, como las representaciones de la imaginación se mueven en el plano del mundo material, no pueden formar representaciones de realidades espirituales, que a pesar se ser visibles para el entendimiento, no fluyen por los sentidos. así, la imaginación debería en cualquier afirmación referente a la realidad espiritual, abandonar y dejar paso al entendimiento -hambriento de comprensión, para el cual rechazar algo por razones morales sería inconcebible, la verdad es, si estas dispuesto a mirar. Entendimiento que no cesa de mirar. Sin embargo, la imaginación se resiste a abandonar, pues en proceso normal, cuando los conceptos van más allá del alcance de la imaginación, ésta actua como censora, y las rechaza; mientras la débil inteligencia se deja arrastrar a ese cómodo rechazo que borra tantas inquietudes. Aun y todo, este arreglo se desmorona en suanto se és, y se le mira. La FE, nos obliga a aceptar muchas verdades más alla del plano que abarca la imaginación, y no le permite rechazarlas, por lo que obliga a la imaginación a ofrecerse al entendimiento para ayudarle, con todo tipo de figuras mentales, símbolos, y comparaciones recogidas del mundo material. Éstas analogias, no nos dicen nada nuevo, pero ayudan a aceptar. evitan que la doctrina se convierta en dificultad, transformandola en algo que ni es doctrina, ni es dificultad.

EL MISTERIO

La limitacion de la fuerza del pensamiento que proviene de la naturaleza misma de la inteligencia, es que nuestro pensamiento sigue siendo finito sin poder abarcar nunca lo absolutamente infinito. Un hecho que se relaciona con lo que denominamos Misterios. Son quello que el pensamiento no puede conquistar plenamente, una invitacion del entendimiento, la existencia del eterno alimento para el hambre de la comprension y el entendimiento, la inalcanzable luz al final del tunel, el esfuerzo de lo finito en busca de lo infinito.


viernes, 17 de junio de 2011

Ribu Gita -6ª parte, cap.IV- la Determinacion de Yo Soy Brahman yo soy


El ribu gita (sobre el ribu gita) básicamente es la unión de los conceptos, felicidad-consciencia-existencia. La determinación yo soy brahman no es otra que saber que yo soy, soy consciencia suprema y nada mas, soy la felicidad sin limites de ser existencia, de ser existencia consciente, de ser devenir en brahman, con brahmna, pues brahman es todo y soy yo.

Así, la gran abulicion diaria no es otra que bañarse en si mismo, no es otra que la certeza de saber que yo soy brahman yo soy.


Así, soy espacio de la consciencia, soy de la naturaleza de lo que existe solo -del Kaivalya-, soy de mi propia naturaleza, sin límites; soy siempre lo supremo, de la naturaleza de la verdadera felicidad, soy la suprema consciencia-felicidad, de la felicidad sin fin, mas allá del alcance del habla y de la mente. Soy de la naturaleza de brahman-felicidad, esto es, de la existencia-felicidad, la felicidad real, el gozo de la existencia plena. Pues yo soy el brahman, soy puro siempre.

Yo soy sin cualidades, sin deseos. Brillo por mi mismo, solo por mi mismo y por nada más, soy mi propia luz. Yo habito en mi mismo, permanezco en mi propia consciencia, gozo y me deleito en el trono del reino de mi mismo. Soy de la naturaleza de mi mismo, pues soy de la naturaleza del brillo del mi mismo. Soy la esencia de la luz del si mismo, de la naturaleza de existencia plena, liberada, eterna; yo trasciendo todo, soy de la naturaleza que trasciende la forma, soy completa, de la naturaleza plena. Soy de la naturaleza del gozo de los seres, del gozo del lenguaje, naturaleza del conocimiento verificado; me manifiesto como si fuera otro, como si fuera cuerpo, discípulo; me manifiesto como la triada de los mundos y trasciendo la triada de los tiempos. He sido implicado en las escrituras y resido en la mente. Si se me excluye, no hay nada mas, si se me excluye la tierra no existe. Pues yo soy de la naturaleza que es substrato de todo. Soy brahman y nada mas.

Soy siempre el junto de consciencia. Soy vacío de la actitud de tener cuerpo, vacío de mente, vacío de todas las cosas que se ven, yo soy en verdad de naturaleza que ha de ser vista. De naturaleza de lo completo, siempre satisfecho, soy solo consciencia, solo mi mismo, ultima meta. Todo esto es en verdad el supremo brahman, yo soy solo el brahman solo soy yo.

Asumir y aceptar la determinación de yo soy brahman yo soy, de manera implícita destruye el efecto de la dualidad, la aflicción a la diferenciación, la enfermedad del pensamiento y del intelecto, destruirá la enfermedad de la agonía mental y todos los mundos, el efecto del deseo, de la cólera, de la necesidad de conceptualizar, la aflicción, las partes erróneas del cuerpo, la ignorancia, las diferencias entre lo visto y lo invisible; Pues revelara el conocimiento del si mismo, otorgara el éxito en el reino de si mismo, eliminara la idea de no si mismo, y conferirá la felicidad del conocimiento, la liberación suprema de ese ente consciente de que solo el es uno, solo el es siempre feliz, solo el es la fuente de gozo supremo, lo permanente, aparte de quien no hay nada. Nacido de todos los mundos, imposible de comprender por la mente, las palabras o por el conjunto de sentidos o el cuerpo. Es indivisible, es existencia, es solo brahman, es solo felicidad.



lunes, 13 de junio de 2011

Actitud y Relaciones

Si ponemos atencion en nuestra forma de relacionarnos, de reaccionar; si nos vemos reflejados en los espejos que nos muestran las personas con las que nos relacionamos -haciendo referencia a toda la gama de relaciones que vivimos cotidianamente - podemos apreciar como tanto a nivel colectivo como invididual nos rodean demasiadas actitudes inmaduras o infantiles. Nuestra sociedad, ha dado gran importancia al desarrollo intelectual, permitiendo el acceso a altos y profundos niveles en esta área, y ha hecho exactamente lo contrario con lo que a crecer emocionalmente se refiere, haciendo imposible dar con las herrameintas necesarias para desarrollar este plano al mismo nivel. 

Las partes emocionalemte maduras del ser humano, buscan relacionarse con las partes emocionalmente maduras de otras personas; sin embargo, las partes del ser que no han llegado a la madurez se encuentran permanentemente ligadas a relaciones de dependencia parecidas a las maternas/paternas, con el propósito de llenar los vacios que resultan del no desarrollo de estas partes. 

Un niño siente que el responsable de satisfacer sus necesidades es alguien ajeno a sí mismo, su supervivencia depende del exterior, y de esta manera, en el mismo momento que siente alguna necesidad, la demanda. No es capaz de apreciar al resto de seres individuales, con necesidades propias, preferencias, intereses o estados de ánimo.  Un niño tiene miedo al rechazo y al abandono pues su dependencia física depende de ello y por que el mismo no se vale para saciar sus necesidades, es dependiente.  Siente que el mundo gira a su alrededor y todos los presentes en el, las acciones y palabras de los demás, siempre tienen que ver con él,  se lo toma todo como algo personal. No existe una guía adecuada que ayude a este niño a irse responsabilizando de sus propias necesidades conforme va creciendo. Pues parece que hayamos olvidado que éstas abarcan una amplia gama de necesidades de afecto, sustento, aprobación, reconocimiento, apoyo, valoración, que han de ser 100% satisfechas sin la ayuda de otros, pues es nuestra responsabilidad como seres auto-suficientes, independientes y completos,  satisfacerlas. 

domingo, 12 de junio de 2011

Sobre la estrategia del brujo en Castaneda

TONAL vs. NAGUAL 

Tonal es organismo, todo lo que esta organizado. Lo tonal es  todo cuanto conocemos. Y eso no solo nos incluye a nosotros, como personas, sino a todo lo que hay en nuestro mundo. Puede decirse que el tonal es todo cuanto salta a la vista.Lo empezamos a cuidar desde que tomamos la primera bocanada de aire, también ese mismo aire es poder para el tonal. Así que es muy apropiado decir que el tonal de un ser humano está íntimamente ligado a su nacimiento.

El tonal empieza en el nacimiento y acaba en la muerte. El tonal construye el mundo porque atestigua y evalúa al mundo de acuerdo a las reglas del tonal. En una manera extrañísima el tonal es un creador que no crea nada. O sea que el tonal inventa las reglas por medio de las cuales capta el mundo. Así que en un sentido figurado, el tonal comprende el conjunto de estratos y todo lo que puede estar relacionado con ellos, la organización del organismo, las interpretaciones y las explicaciones de lo significable, los movimientos de subjetivación. Y sin embargo, lo tonal sólo es una isla.

Lo nagual, por el contrario, deshace los estratos. Pues lo Nagual, también es todo. El nagual es la parte de nosotros mismos para lo cual no hay descripción: ni palabras, ni nombres, ni sensaciones, ni conocimientos Desde el momento de nacer sentimos que hay dos partes en nosotros. A la hora de nacer, y luego por algún tiempo después, uno es todo nagual. En ese entonces, nosotros sentimos que para funcionar necesitamos una contraparte a lo que tenemos. Nos falta el tonal y eso nos da, desde el principio, el sentimiento de no estar completos. A esas alturas el tonal empieza a desarrollarse y llega a tener una importancia tan absoluta para nuestro funcionamiento que opaca el brillo del nagual, lo avasalla; y así nos volvemos todo tonal. Desde el momento en que uno se vuelve todo tonal, no hacemos otra cosa sino aumentar esa vieja sensación de estar incompletos; esa sensación que nos acompaña desde el momento de nacer y que nos dice constantemente que hay otra parte de nosotros que nos haría íntegros.

Y es el mismo todo, pero en tales condiciones que el cuerpo sin órganos (CsO) ha sustituido al organismo, la experimentación ha sustituido a toda interpretación, de la que ya no tiene necesidad. Los flujos han sustituido al sujetoYa no es un organismo que funciona, sino un CsO que se construye. Ya no son actos que hay que explicar, sueños o fantasmas que hay que interpretar, recuerdos de infancia que hay que recordar, palabras que hay que hacer significar, sino colores y sonidos, devenires e intensidades.. Ya no es un Yo que siente, actúa y se acuerda, es "una bruma brillante, un vaho amarillo e inquietante" que tiene afectos y experimenta movimientos, velocidades. Lo tonal no se deshace destruyéndolo de golpe. Hay que rebajarlo, reducirlo, limpiarlo, pero sólo en determinados momentos. Hay que conservarlo para sobrevivir, para desviar el asalto de lo nagual. Porque un nagual que irrumpiera, que destruyera lo tonal se convertiría inmediatamente en cuerpo de nada, autodestrucción pura sin otra salida que la muerte: lo tonal debe ser protegido a toda costa. Estamos en una formación social: ver en primer lugar cómo está estratificada para nosotros, en nosotros, en el lugar donde nos encontramos; luego, remontar de los estratos al agenciamiento más profundo en el que estamos incluidos; hacer bascular el agenciamiento suavemente, hacerlo pasar del lado del plan de consistencia. Sólo ahí el CsO se revela como lo que es, conexión de deseos, conjunción de flujos, continuum de intensidades.

Abrir la percepción para percibir las idas y venidas de lo nagual es ver, pues hasta que no lo hagamos, estaremos ciegos, esta es la verdad del brujo, su estrategia. Ser capaz de poner total atención en lo nagual implica una pausa para dejarse empapar, por un lado toda la atención y por otro la calma y la confianza en las propias fuerzas. Estar calmado es estar presente, es ser lo que eres. Detente y echa un vistazo a reconsiderar tus pasos pues el la única manera que tiene el brujo para consolidar lo ganado. Hay que trabajar la parte tonal -limpiar y reordenar la isla- y la nagual -saber llegar a ver lo nagual-.

Como no hay fin escondido en ningún mañana, no hay secretos acerca de lo otro para nosotros, el poder personal decide quien puede y quien no, sacar provecho de una revelación, de conquistar una nueva verdad. Hay que estar dispuesto a escuchar y a actuar de acuerdo con ello, dispuestos a actuar de manera que el poder personal consiga sacar provecho de sus actos. Es necesario pues enfocar la entera atención a las alas de la percepción, recordar que el mundo que creemos ver es solo una descripción del mundo. Por eso mismo debemos parar el diálogo interno, pues complacientemente atrapados en una visión particular del mundo, sentir haber conquistado lo necesario, es lo que el brujo desde el primer acto pretende parar.

La atención del tonal debe colocarse en sus creaciones, debe prestar atención a los elementos de su mundo con el fin de mantenerlo,y sostener la visión del mundo como diálogo interno. Lo importante son los ojos, ahogar el tonal inundando de información su relación de uno a uno con los elementos de su descripción, manteniendolos desenfocados, captando un enorme numero de detalles del mundo, sin tener claridad con respecto a ellos, de manera que se vislumbre un mayor numero de detalles que de manera habitual; enfocar el bosque desenfocando la mirada que se posa veloz de una rama que brilla bajo el sol al movimiento de una hoja, al volar de una mariposa, recorriendo veloz una imagen tras otra, corriendo a la próxima antes de que el pensamiento se pose en ella. Así, el brujo se recuerda una y otra vez que la diversidad e infinidad con la que pueden manifestarse las cosas, incluso, para fomentar este movimiento y contrarestar el peso de las rápidas construcciones reflejas, involuntarias, manifiesto de viejas cadenas autogeneradas, apoya y practica la posibilidad de actuar por actuar mediante rutinas sin sentido. Alterar el contexto ordinario, intentar no quedar atrapado en claves, y enfocar la atención en un universo que deviene tal cual es ante nosotros, dejar que penetre por la mirada que es capaz de percibir este holismo más allá de lo que somos capaces de abarcar, de la inmensidad que deviene conmigo y ante mi, es único propósito del brujo.

Cuando me tumbe a mirar las estrellas aquella oscura noche, comprendí que ni siquiera mi imaginación, ni mi inteligencia podrían ser capaces de comprender este absoluto que la bóveda celeste presentaba ante mi, y supe que no existiría mayor deseo para mis ojos, para mi sed, que no existiría mejor aliento que conquistar ese secreto, que llegar algún día a poder descifrar aquello, a entender, si acaso, parte de su funcionamiento. Aquella maravilla que encadenaba mi mirada, que generaba un deseo caprichoso, una intriga insaciable, un canto de sirena del que no escapaba. Un asombro en el fondo del alma, que percibe de pronto, como si de las musas del arte lo presentasen, una mezcla de pinturas que se convierten en algo que mi interior comprende, algo que mi alma percibe, algo que siente como la estrella fugaz y la pequeña molécula comparten el mismo bosque.